En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
No por mucho pan, es peor el año.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Para que no se espante el borrico por delante.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
La suerte la pintan calva.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Conforme es el árbol así es el fruto.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Perros y gatos, distintos platos.
Día vivido, día perdido.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Haz lo que haces.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Criados, enemigos pagados.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El que con locura nace, con ella yace.
Donde lloran esta el muerto.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Maestro, El se puede comer la regla.