Enero, buen mes para el carbonero.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
No seas mono, porque te bailan.
No busques pan en la cama del can.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Domingo sucio, semana puerca.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Mejor solo que mal acompañao.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Buen lector, mal escribano.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
No calientes horno para que cueza otro.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Fue sin querer...queriendo.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
A tres azadonadas, sacar agua.
Lo que fuere sonará.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Maldigo el diente que come la simiente.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Querer es poder.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Ni se muere el padre ni cenamos.
De esa manera, mi abuela.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.