Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
A ningún tonto le amarga un dulce.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Dios habla una lengua extranjera.
No dar ni recibir, sin escribir.
Boda sin borracho tenla a milagro.
El hábito es una camisa de hierro.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
El que da, recibe.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Ver para creer.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Éramos pocos y parió la abuela.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Ocio, ni para descansar.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Todo lo que no es dado es perdido
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
La lima, lima a la lima.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Rana en el fondo del pozo.
El tiempo es el mejor consejero
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.