La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Yegua cansada, prado halla.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Al pino por donde vino.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Viento del solano, agua en la mano.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
No hay mano que pueda para el tiempo
Es más barata la cena, que se come en casa ajena.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Parva trillada, parva beldada.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Nada es bello excepto la verdad