A hijo malo, pan y palo.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
De padres bocois hijos cubetas.
A buena confesión, mala penitencia.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Nunca falta un roto para un descosido.
Casa y potro, que lo haga otro.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Quien no se arriesga no conquista
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
A gato viejo, rata tierna.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
El arroz ya está cocido.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Por puerta abierta ladrones entran.
El verano muere siempre ahogado
Donde hay orden, hay bendición.
Caer para levantarse, no es caer.
Gran tocado y chico recado.
En la amistad, quien más da, menos recibe
La vida del puerco, corta y gorda.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Tanto le alabas que nunca acabas.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Muchas hormigas matan un camello.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.