Es como llevar leña para el monte.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Galga salida, a liebre parida.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Afanar y no medrar es para desesperar.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
En cada tiempo, su tiento.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Bebido el vino, perdido el tino.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Lo dicho, dicho está.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Camino malo, pásalo pronto.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Nunca viene una desgracia sola.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Casa no hará, quien hijos no ha.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.