La vida es un juego.
A un fresco, un cuesco.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Dádiva forzada no merece gracias.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La suerte nunca da, solo presta.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Pan tierno, casa con empeño.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Los reyes tienen los brazos largos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Tenés cola que te machuquen.
De padre carpintero, hijo zoquete.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.