El que la hace riendo, la paga llorando.
A consejo de ruin, campana de madera.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Madre no hay más que una.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
La mejor suegra, la muerta.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
A todo coche, le llega su sábado.
Hablar a tontas y a locas.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Tu hablar te hace presente.
La vida es un juego.
El que del campo viene, cenar quiere.
Cuentas viejas líos y quejas.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Cuando borrachos hay, madre falta.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Alegría y desgracia no son eternas
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
La vida es un montón de pequeñas cosas
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Casa y potro, que lo haga otro.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Baila más que un trompo.
Gallo viejo con el ala mata.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
A casa vieja, portada nueva.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada