El hombre casado, ni frito ni asado.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
El pobre de su pobreza no sale.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Toda desgracia es una lección.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
De casa del abad, comer y llevar.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
No saber de la misa la media.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
El casado por amor vive vida con dolor.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Años de higos, años de amigos.
Contra un padre no hay razón.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
La barca pasa, la orilla queda
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
No te pegues que no es bolero.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
La mejor felicidad, es la conformidad.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Esposa mojada, esposa afortunada
El que espera desespera.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A nadie le amarga un dulce.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.