El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Está como padre, que le llevan la hija.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Por el becerro se amansa la vaca
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Burro que piensa bota la carga.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Bicho malo nunca muere.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Todas las cosas pasan como el viento.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
el fracaso es la madre del éxito.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Reyes y mujeres no agradecen.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Al rey muerto rey puesto.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
O te aclimatas, o te aclimueres.