Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cuando me despierte me llamas.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
La carta, corta, clara y bien notada.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Por donde pasa moja.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
A los enemigos bárreles el camino.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Foso y vallado, buen cercado.
Como te cuidas, duras.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Sé osado y serás afortunado.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
A buena hora pidió el rey gachas.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Calles y callejas tienen orejas.