Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Quien no arde en llamas no inflama
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Fiado has, tu pagarás.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
De día beata, de noche gata.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Sirva de algo mientras se muere.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
La muerte es puerta de la vida.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Los burros se buscan para rascarse.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
El dinero no compra la felicidad.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
De mala vid, mal sarmiento.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Poco y en paz, mucho se me haz.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.