Agua y sol, tiempo de requesón.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Con el mismo cuero las correas.
Ayatola no me toques la pirola.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
La bonanza amenaza borrasca
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Un pie calzado y otro descalzo
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
El mosquito de uno es el camello de otro.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
El que mucho escoge poco coge.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
El muerto delante y la griteria atrás.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
La distancia hace a las montañas más azules.
Es de sabios cambiar de mujer.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La paciencia es la llave del paraíso.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.