Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Boda y mortaja, del cielo baja.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
El amor mueve montaña.
A la vejez, viruelas.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El amor es ciego.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
A marido ausente, amigo presente.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
El casado casa quiere.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Boda mojada, novia afortunada.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Amores reñidos, los más queridos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Hay miles de miserias en un solo amor
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Panza llena, quita pena.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Riña de amantes, agua referescante.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Amor con celos, causa desvelos.
Los enamorados, no ven a los lados.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Donde hay querer, todo se hace bien.
El que se casa, por todo pasa.
La mujer buena, inapreciable prenda.
No sufras por calenturas ajenas.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.