Por la peana se adora al santo.
Es tonto, pero se mete en casa.
En el peligro se conoce al amigo.
Las migas son también pan.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Al hombre valiente, espada corta.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Justo peca en arca abierta.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
A cualquier cosa llaman rosa.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
A más oro, menos reposo.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
La familia pequeña, vive mejor.
Muchos Trueno y nada de auga.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Para el postrero no hay cuchara.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más corre un galgo que un podenco.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Hija la primera, del padre entera.
Llegar a punto de caramelo.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
El hambre aguza el ingenio.
Músico pagado no hace buen son.
La labranza no tiene acabanza.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.