Carne de junto al hueso, dame de eso.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Para poca salud, más vale morirse.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Juegos de manos se van al culo.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Nada con nada, total nada.
Ahullama no pare calabaza.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Bien vivió quien bien se escondió.
Sacar la brasa con la mano del gato.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Entre pitos y flautas.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Dando dando, palomita volando.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Qué pacaya te echaste encima!
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Le puso el dedo en la llaga.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.