A caballo ajeno, espuelas propias.
El mal trago pasarlo pronto.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Sin viento no hay oleaje.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La monotonía genera aburrimiento
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Esto es pan para tu matate.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Del lobo un pelo.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
A mala leña un buen brazado.
Dios no espera año para castigar.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Donde mores no enamores.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Reino dividido, reino perdido.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Madre muerta, casa deshecha.
Quien no sabe dar sabe recibir
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Dar limosna no aligera la bolsa
El sol de Marzo, da con el mazo.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Inflama más la comida que las musas
En toda casa hay muchas mudanzas.
Lo estancado se pudre.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Gallina vieja da buen caldo.
A cada paje, su ropaje.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
De donde vino el asno vendrá la albarda.