Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El que no anda, no tropieza.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Amor de dos, amor de Dios.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Cuanto más saben los hombres peores son
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Cual es el rey, tal es la grey.
El que no agradece, no merece.
Mas vale buena muerte que mala vida.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Ocasión llegada presto agárrala.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
La bondad, quien la tiene la da.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
El hambre es el mejor cocinero.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Haz el bien y olvídalo.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
En vender y comprar, no hay amistad.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.