Por San Lucas, bien saben las uvas.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Amor antiguo no se oxida
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
El haragán es el hermano del mendigo.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
El mal llama al mal.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Ahogado el niño tapan el pozo.
El pimiento pequeño es más picante.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Cual es el rey, tal es la ley.
Estoy en un callejón sin salida.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
A Dios, llamaron tú.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Puta y chata, con lo segundo basta.
No soy pila de agua bendita.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Ya los perros buscan sombra.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Carne a carne, amor se hace.
Más honor que honores.
Boca seca hace bolsa llena.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.