Más vale buen amigo que pariente ni primo.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Caballo bonito, corto y gordito.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Un "quizá" no dice nada.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Calma piojo que el peine llega.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
El que nada tiene, nada vale.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Hombre valiente no muere de viejo.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Trato es trato.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
También al verdugo ahorcan.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Del ahorro viene la posesión.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
No hay amor feo ni cárcel alegre.