Tu quieres que el león me coma.
Es pan comido.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
La zorra nunca se mira la cola.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
A golpe de mar, pecho sereno.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Nuestro gozo en un pozo.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Se goza más amando que siendo amado
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Casa chica infierno grande.
Paso a paso, se va lejos.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Se oye mal pero descansa el animal.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Hebra larga, costurera corta.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
A un bagazo, poco caso.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Según es el dinero, es el meneo.
Salud y pesetas salud completa.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Hombre osado, bien afortunado.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.