Casa de mantener, castillo de defender.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Puerta de villa, puerta de vida.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El necio cree que todo lo sabe.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
El ojo del amo engorda al caballo.
Jinca la yegua.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Cabeza loca no quiere toca.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Más claro no canta un gallo.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Dos perros pueden matar a un león.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Que con su pan se lo coman.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Pan con queso sabe a beso.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Si la lengua erró, el corazón no.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Mujer enferma, mujer eterna.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
A hijo malo, pan y palo.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Que llueva en Abril y Mayo, aunque no llueva en todo el año.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.