El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
No hay sustituto para la experiencia.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Buena es la linde entre hermanos.
Casa de Dios, casa de tos.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
El que se apura, poco dura.
Quien no miente no viene de buena gente.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
En casa del albañil, goteras mil.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La mala fe, no pare hembra.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Jugarse hasta la camisa.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Quien busca, halla.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El trabajo es la ley y a todos agita.
A cabo de rato, Andújar.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
A preguiça se deu bem.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Agua al higo, que ha llovido.