El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El que no sabe, es como el que no ve.
El primer deber del amor es escuchar.
Agua limpia de fuente viva.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Burro apeado no salta vallado.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
De pico, todos somos ricos.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
La esperanza mantiene.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Más vale tender la mano que el cuello.
De mercader a ladrón, un escalón.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El diablo está en los detalles.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Para todos hay un cementerio.
Al tonto se le conoce pronto.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Donde no hay, por demás es el buscar.
El que tiene la plata pone la música.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Dar con la puerta en la cara.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Para aprender, perder.
Tiene más cuentas que un rosario.