El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Poco dinero, poco sermón.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Quien mucho duerme, poco vive.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
En todas partes tiene la semana su martes.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Más vale la sal, que el chivo.
A la mal casada, miradla a la cara.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Obra acabada, maestro al pozo.
A cabrón, cabrón y medio.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
El silencio no ha sido jamás escrito.
La hacienda, el dueño la atienda.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
No te metas en querellas ajenas.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Agua tardera, agua maicera.
La lluvia no se queda en el cielo.
Moro viejo, mal cristiano.
Una sola araña cien moscas apaña.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Por una oreja entra y por otra sale.
Una mentira, madre es de cien hijas.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
La carta, corta, clara y bien notada.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Justo peca en arca abierta.