A quien mucho tiene, más le viene.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
No eches toda la carne al asador.
Poco mal y bien quejado.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
La esencia fina viene en frasquito chico.
La mejor palabra es la que no se dice.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Me traen por la calle de la amargura.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Donde va el perrito, va el gatito.
Juego de bolos no lo entienden todos.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Con pedantes, ni un instante.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Tanto ganado, tanto gastado.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.