No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Cada grumo tiene su humo.
Por pedir, nada se pierde.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Donde humo sale, fuego hay.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Paja al pajar y barberos a rapar.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Cada hombre deja sus huellas.
La vida es la novia de la muerte.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
La admiración alaba, el amor es mudo
El sordo no oye, pero bien que compone.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Lo fiado es pariente de lo dado.
De esa manera, mi abuela.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Para atrás ni para coger impulso.
No es ni chicha ni limonada.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
El que poco pide, poco merece.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Cavas tu tumba con los dientes.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.