Gracias que hacen pero no la ven.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El placer es víspera del pesar.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Agua caliente, salud para el vientre.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
La reputación dura más que la vida.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El hambre es la mejor salsa
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Todo se andará si la vara no se rompe.
A cautela, cautela y media.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Ese baila al son que le toquen.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
La lluvia viene después de los bosques.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Hay de todo en la viña del Señor.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.