El que apurado vive, apurado muere.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Una maravilla, con otra se olvida.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Cada cual se cuelga lo que mata.
La risa abunda en la boca de los tontos.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Donde lloran esta el muerto.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Un ten con ten para todo está bien.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El gozo en el pozo.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Ojo por ojo y diente por diente.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
De una mentira ciento se derivan.
Muchos Trueno y nada de auga.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
El diablo es puerco.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
El que no tranza no avanza.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
La barba no hace al filósofo
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Olla tiznada, bien es guisada.