El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
La muerte en la patria es agradable.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Mucho ojo, que la vista erro.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Guardas bien y no sabes para quien.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Más ordinario que un moco en una corbata.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Sin segundo, no hay primero.
Agua podrida, colada y hervida.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Actividad cría prosperidad.
Que la haga el que la deshizo.
No hay alegría sin aflicción.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Guay del malo y de su día malo.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Como suena a copla, tu me la soplas.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
A diente cogen la liebre.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Paga el puerco lo que hizo el perro.