Qué bien canta María después de la comida.
Dádivas quebrantan peñas.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Puta en ventana, mala mañana.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Las cañas se vuelven lanzas.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El llanto sobre el difunto.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Ni se muere el padre ni cenamos.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El último que se pierde es la esperanza.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Quien siembra, siega.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
el fracaso es la madre del éxito.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
La manda del bueno no es de perder.
A mucho hablar, mucho errar.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Más vale oler a asno que a muerto.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.