No vendas el sol para comprar una bombilla.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Dádivas quebrantan peñas.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Las cañas se vuelven lanzas.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
El llanto sobre el difunto.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El último que se pierde es la esperanza.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El que anda en silencio, cazar espera.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Quien siembra, siega.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
El gato escaldado, del agua fría corre.
A mucho hablar, mucho errar.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
La manda del bueno no es de perder.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Más vale oler a asno que a muerto.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Los encargos con dinero no se olvidan.