La oración breve sube al cielo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Tal vendrá que tal te quiera.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
No se manda al corazón
A cada ollaza su coberteraza.
Mucho preito hace mendigo.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Jugar a las cartas vistas.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Burro empinado, por hombres es contado.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Callen barbas y hablen cartas.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Contra gustos no hay nada escrito.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Hacer favores, empollar traidores.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.