A la hija casada sálennos yernos.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Dinero llama a dinero.
Quien no madruga, no caza boruga.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Las damas al desdén , parecen bien.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
De desgraciados está el mundo lleno.
El que nada debe nada teme.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El vino con el amigo.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Carga que place, bien se trae.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Para enfermedad de años no hay medicina.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A la vejez aladares de pez.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Canario triste, no come alpiste.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Las desgracias no vienen solas.
El amor es como el agua que no se seca.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.