La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Con pan, hasta las sopas.
A casa de tu tía, más no cada día.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
De padres gatos, hijos michinos.
En almoneda, ten la boca queda.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Lo quiero, para ayer.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Son como uña y mugre.
Hechos son amores y no buenas razones.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Deja la h de ayer para hoy.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
El día de San Brando, no tiene cuando".
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Los pensamientos no tienen fronteras
A la gente alegre el cielo la ayuda
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Hijo de gato caza ratón.
El tiempo todo lo cura
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Para todo perdido, algo agarrado.
Palabras blandas te pondrán en andas.