A casa de tu tía, más no cada día.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Con pan, hasta las sopas.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
De padres gatos, hijos michinos.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
En almoneda, ten la boca queda.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Hechos son amores y no buenas razones.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Son como uña y mugre.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Lo quiero, para ayer.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
El día de San Brando, no tiene cuando".
A la gente alegre el cielo la ayuda
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Agua de mañana, o mucha o nada.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Los pensamientos no tienen fronteras
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Deja la h de ayer para hoy.
Hijo de gato caza ratón.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
El tiempo todo lo cura
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Palabras blandas te pondrán en andas.