Amor y muerte, nada más fuerte.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Cada cual en su corral.
Despacito por las piedras
Saber uno los bueyes con que ara.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Beso, queso y vino espeso.
De casi no muere nadie.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
A galgo mojado, liebre enjuta.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El viejo que se cura, cien años dura.
Oveja harta de su rabo se espanta.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Hay más refranes que panes.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
De casta le viene al galgo.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
El amor enseña a los asnos a bailar
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
El peor de los males es tratar con animales.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Por el rastro se da con la liebre.
Al loco y al aire, darles calle.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Hierba mala nunca muere.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El perro con rabia, de su amo traba.
Panza llena, quita pena.
A la ocasión la pintan calva.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Bestia alegre, echada pace.
De refrán y afán pocos se librarán.
Aramos, dijo la mosca al buey.