Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
A Dios, llamaron tú.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Cuenta errada, sea enmendada.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Está como abeja de piedra.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Buen comer, trae mal comer.
Amar a todos, confiar en nadie.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Belleza de cuerpo no se hereda
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
De descansar, nadie murió jamás.
Casa de muchos, casa de sucios.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Peor es la moza de casar que de criar.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
El mundo da muchas vueltas.