Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Ir a matar lobos no es para bobos.
En bote pequeño la buena mermelada.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Santo que mea, maldito sea.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
A ave de paso, cañazo.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
La fe mueve montañas.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Un protector es como un manto.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Además de cornudos, apaleados.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Canción de la transición.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Bien canta Marta después de harta.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El que mucho promete, poco cumple.
Irse de picos pardos.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Comer arena antes que hacer vileza.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Palabras sin obras, barato se venden.
Ese es carne de presidio.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Quien empiece el juego que siga con él
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
A lo hecho, pecho.
Al endeble todos se le atreven.