No es oro todo lo que reluce.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El tiempo aclara las cosas.
Ni vive, ni deja vivir.
No jales que descobijas.
Cada cual es hijo de sus obras.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
No caben dos pies en un zapato.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Alcanza, quien no cansa.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Cada día olla, amarga el caldo.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Para todos hay un cementerio.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
A caballo nuevo jinete viejo.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El temor modifica tu conducta.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
El mandar no admite par.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Carga que place, bien se trae.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
De mala vid, mal sarmiento.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.