Piedra que rueda, no crea moho.
Esperanza que consuela, que no muera.
Hacer enseña a hacer.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
En Octubre echa pan y cubre.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Actividad cría prosperidad.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Un canasta usada ya no es bonita.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Bien sabe la chica, en donde le pica.