Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Antes de hablar, pensar.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Año nuevo vida nueva.
Lo comido por lo servido.
Madrastra, madre áspera.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
La suerte está echada.
Gran mal padece quien amores atiende.
Hay desgracias con suerte.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Para San Antón, gallinita pon.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
No es ni chicha ni limonada.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Al hombre de rejo, vino recio.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Ir de trapillo.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Copas son triunfos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".