El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Come y bebe, que la vida es breve.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
La necesidad tiene cara de hereje.
A hijo malo, pan y palo.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
La buena hija dos veces viene a casa.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Agua de llena, noche de angulas.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Obra a destajo, no vale un ajo.
A refajo verde, ribete encarnado.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Burro empinado, por hombres es contado.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Con las buenas palabras nadie come.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Pocas palabras son mejor.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
A capa vieja no dan oreja.
Casa oscura, candela cuesta.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
La mujer y la vaca, con día para casa.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.