¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Nunca para el bien es tarde.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
La esperanza mantiene.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Gran tocado y chico recado.
El que con cojos anda se llama bastón.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Lo que no se conoce no se apetece.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
A secreto agravio, secreta venganza.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
No donde naces, sino donde paces.
La magnificencia prestada, es miseria.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
El Santo más milagrero es, San dinero.
El mandar no quiere par.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Quien acomete vence.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.