Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Mujer con toca, dos veces si.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Arroz que no se menea, se quema.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Buena barba, de todos es honrada.
No hay mano que pueda para el tiempo
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Hablar con bestias es para molestias.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Boca sucia no habla limpio.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
El que las hace, las imagina.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
La hambre no tiene aguante.
El nosotros anula el yo.
Una vez al año, y ésa con daño.