El agua va siempre al río.
Por una alegría mil dolores
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Al rebuznar se verá quien no es león
No saber de la misa la media.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Hay más refranes que panes.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
La contradicción es la sal del pensamiento
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
A la ocasión la pintan calva.
Perdona el error, pero no lo olvides.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
No solo de pan vive el hombre.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
La alegría da miedo
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Entre bueyes no hay cornadas.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Roer siempre el mismo hueso
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca