El cantar, alegra el trabajar.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
No digas no sin saber por qué no.
Un perro sabe donde se tira comida.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Haces mal, espera otro tal.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Apaga la luz, Mañosón!
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Boca con duelo, no dice bueno.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Saber uno los bueyes con que ara.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Una buena dote es un lecho de espinos
Quien en ti se fía, no le engañes.
Llámame gorrión y échame trigo.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Eso no te lo despinta nadie.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Más vale maña que fuerza.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Buen comer, trae mal comer.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Una flor no hace primavera.
La distancia hace a las montañas más azules.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Esto son habas contadas.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Buena fama, hurto encubre.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Enero desaloja las camas
El que no arriesga, no pasa el río.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Cada cual en su corral.