No de plata sino de barro.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Ahora sí se monto la gata en la batea
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
A todo coche, le llega su sábado.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Arriba canas y abajo ganas.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Andar y callar, eso es negociar.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Meterse en la boca del lobo.
Lo bello es difícil.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
No ensucies donde comes.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Errando errando, se va acercando.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
La más ruin cabra, revuelve la manada.