A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Hacer del san benito gala.
De los escarmentados nacen los avisados.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El que apurado vive, apurado muere.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El buen vinagre del buen vino sale.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Pueblo chiquito, campana grande.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Quien da el consejo, da el tostón.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
No dar su brazo a torcer.
Una vez al año no hace daño.
Con salchichón, siempre es ocasión.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Irse a chitos.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Come, que de lo yuyo comes.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Estorba más que un colchón en la cocina.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Al bobo, múdale el juego.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Cada malo tiene su peor.
Tropezando se aprende a caminar.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
A tal puta, tal rufián.