Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
El que no sabe, es como el que no ve.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Maña y saber, para todo es menester.
Quiero ver si como ronca duerme.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
A capa vieja no dan oreja.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
El que canta, sus males espanta.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Agárreme, que llevo prisa.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Burla con daño, no cumple el año.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Haz barato y venderás por cuatro.
En vender y comprar, no hay amistad.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Quien mucho desea, mucho teme.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El hombre pone y la mujer dispone.
Libro cerrado no saca letrado.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El llanto sobre el difunto.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.