Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Nobleza obliga.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Alcanza, quien no cansa.
Más vale mendrugo que tarugo.
Donde hay pelo hay alegría.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Ir a amarrar el zorro.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
El comer, es maestro del beber.
Nunca pares donde haya perros flacos.
El oficio hace maestro.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El que quiere subir inventa la escalera.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
En casa pobre, pocos cuentos.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Alegría amagada, candela apagada.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
En bote pequeño la buena mermelada.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.