Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Necio que sabe latín, doble rocín.
De diestro a diestro, el más presto.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Cada pájaro lance su canto.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Buen comer, trae mal comer.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
El que es sabio nunca enceguece.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Cantad al asno y soltará viento.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
En la cancha se ven los gallos.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
A cada cabeza, su seso.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Tal vendrá que tal te quiera.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Más vale loco que necio.